Museos .

La piedra en seco ha sido y es una constante en Vilafranca. Durante siglos, la necesidad de aumentar la superficie y la calidad del terreno cultivable hizo que se extrajeran de sus tierras grandes cantidades de piedra. Con ella y con el ingenio y manos de los pobladores de esta villa se creó una arquitectura propia, sencilla y popular, una forma única de entender el medio que los rodeaba. Se crearon cientos de kilómetros de paredes de piedra seca y cientos de casetas, balsas, pozos, bancales, artigas, azagadores, etc.

Este museo pretende dar a conocer la torre con ese nombre. Ubicada en la parte posterior del templo parroquial de Vilafranca, que forma un único cuerpo con el resto del edificio, dándole el peculiar aspecto de fortaleza. Se trata de una torre única, almenada y sólida; es de planta poligonal rectangular y exterior armónico y uniforme. Está construida sobre roca viva, con piedra, cal y arena.
Además alberga el museo parroquial de Vilanfranca donde se expone y custodia una excelente muestra de indumentaria religiosa del s. XVI, así como las piezas más significativas de orfebrería de la parroquia que se salvaron del expolio de 1936. Entre ellas destaca especialmente la cruz procesional mayor y la Veracruz de los Santalínea morellanos, y la custodia barroca, de Simón de Toledo.



SALAS GÓTICAS
El Ayuntamiento de Vilafranca es un edificio gótico que probablemente se construyó entre los siglos XIII y XIV. Hoy en día se conservan pocos documentos del archivo municipal, porque desaparecieron durante la Guerra Civil Española del año 1936. Esto significa, por tanto, que se desconoce quién es el artífice de este palacio medieval.
DEL ANTIGUO AYUNTAMIENTO